20/10/2020

¡Ya vienen las grullas!

Grullas en vuelo

Un año más, ya están aquí las grullas. Te contamos cómo verlas sin molestarlas y así disfrutar responsablemente de este espectáculo natural

Ajenas a pandemias y confinamientos, las grullas de Suecia, Noruega, Alemania, Dinamarca, Polonia y otros países del centro y norte de Europa, ya están viajando hacia el sur. Han criado a sus pollos durante el verano, pero ahora llega la nieve y el frío a sus lugares de reproducción y no tienen apenas comida. Por lo tanto, como cada año, acuden a sus cuarteles de invierno, que en la península ibérica son principalmente las dehesas extremeñas, pero también algunos humedales en el este y centro de la península, como la laguna de Gallocanta en Teruel, la laguna de El Hito en Cuenca o los humedales de la Mancha.

Por tanto en nuestras reservas naturales de El Hito y el complejo lagunar de Manjavacas, en apenas unos días comenzaremos a escuchar los cantos de las grullas y veremos cómo se agrupan para dormir en las lagunas, con las patas dentro del agua, para estar a salvo de los depredadores. También es muy frecuente verlas alimentándose en los rastrojos o en los campos arados, en grandes grupos en los que es posible distinguir las "familias" constituidas por dos adultos (grises, y con una mancha roja en la cabeza) y uno o dos pollos (marrones, sin mancha roja).

Sin duda, un espectáculo de la naturaleza que cada vez más gente se acerca a disfrutar. Pero...

  • Las grullas son aves muy recelosas

En cuanto unas pocas se sienten amenazadas, echan a volar y arrastran tras de sí a todas las demás, a veces en grupos de cientos o incluso miles de individuos. Cuando esto sucede a menudo (por ejemplo si las "persigues", o si después de haberlas hecho volar tú una vez, viene otro, y después otro, y ...), no pueden alimentarse adecuadamente ni reponer sus reservas en el periodo crucial que para ellas es la invernada: acaban de volar miles de kilómetros para venir aquí. Si no se alimentan bien, quizá no puedan resistir el viaje de vuelta.

  • Se ven mejor sin acercarse

Las grullas son animales grandes que se ven muy bien con prismáticos e incluso a simple vista. Si te intentas acercar, se espantarán todas, y no solo les producirás un perjuicio sino que además ya no podrás fotografiar o ver ninguna.

  • El mejor punto de observación es el coche

A falta de un observatorio, el mejor punto de observación es el interior del coche, ya que las grullas no lo consideran un peligro. Pero en cuanto salgas del vehículo para intentar acercarte unos metros más, saldrán todas volando. Incluso en el coche o en el observatorio, evita gritos y exclamaciones, y fotos con flash.

  • Y hablando de coche...

En tus recorridos para ver grullas con el coche, no salgas del camino principal: los caminos agrícolas pueden ser privados, y en invierno se corre el riesgo de quedarse atascado en el barro y destruir el camino.

Galería multimedia